Artist Victoria Maturo on
Being an Artist in L.A.

// Leer en español abajo

I got to know Victoria Maturo during The Main's Office Hours program, in which I meet with fifty downtown area artists to learn more about their work and their concerns in the community. In this third iteration of Office Hours, we allotted ten space in the otherwise first-come, first-served project to people who are experiencing homelessness or who for other reasons have low visibility in the art world. We made this decision so that we could create a more representative sample of our community within the space.

I learned a great deal from Victoria in our conversation and I wanted to share her story with you, as told by her, to help others understand the vulnerability that artists and many others in our community are experiencing at the moment. As you take a look at the work around you and then step outside of our doors into the neighborhood, I hope you will take a moment to reflect on her words.

--Allison Agsten, Director, The Main Museum




Currently, I work as a studio prep associate at Piece by Piece, a Los Angeles, Skid Row–based nonprofit social enterprise organization with the stated mission of providing low-income and formerly homeless people free mosaic art workshops to help develop professional artistic skills, earn supplemental income, and improve their overall quality of life. I first began classes there in the summer of 2014, and recently I was selected as one of three artists from the organization to put one of my mosaics, “Money Tree,” on display in the Office Hours 2018 exhibition. I am thrilled to have been selected for such a great experience!

I have made various kinds of art since I was a young child, and I hold an MFA in Film and Television Production from the University of Southern California School of Cinematic Arts. Among my various jobs, I have worked as a full-time production coordinator in both television and new media for a television network. I was laid off from my network job in 2008, and nothing quite prepared me for the downward tumble that my life took following that nightmarish episode.

A few weeks after that, I signed for artist representation with a modeling and entertainment agency; at the end of 2017, it closed. Although I never made much money with the agency, it proved another dizzying experience to lose my representation after almost a decade, and I really felt stumped about my next professional step.

I first learned about Piece by Piece through a now-closed WorkSource Center. While looking at the Piece by Piece brochure, at first I thought that the organization appeared designed only for artistic beginners. When I gained my first Metro Access card, however, I decided to pay them a visit and to try their classes. After a few classes, I found myself hooked on mosaic!

Although I greatly enjoy what I do, there are a number of complex issues currently plaguing many low-income, Los Angeles-based artists today. One sizable disappointment remains the difficulty of earning sufficient money from an artistic career, regardless of the quality of one’s art, to afford basic necessities such as housing, food, and clothing. Education, time, and talent put into beautiful art pieces often leads to shockingly low sticker prices for art. At times, the income from, and financial value of art hovers so low that artists must sell at prices that don’t even cover the materials costs. Often it appears that the artist as individual is removed from the assessment of their art’s value to the point that the artist’s value is equated to, at best, that of the materials costs. Such low social status objectifies artists and makes them easy targets and prey for the unscrupulous.

Laboring under such oppressive conditions, low-income artists today can easily have serious security problems and find themselves open political targets without private art studios in which to work or escape. The lack of reasonable market competition generally surrounding the art of women, minority, and other underrepresented artists makes these burdens even greater for these vulnerable groups. Without support, services, and resources, low-income artists can find it very difficult to organize politically or to network to improve their overall conditions and opportunities. Such abuse of the artist’s freedom of speech and cultural expression can threaten the very core of our democracy.

Events such as the Office Hours exhibition seek to raise awareness about these problems and to lift low-income, often unknown artists, laboring under anonymity and invisibility, into the spotlight of cultural and public recognition. I hope that everyone who sees this exhibition will benefit from discovering this new art and these new artistic voices, and feel inspired to help forge a better future for low-income artists and art in a country sadly close to losing its low-income artists and art entirely.

--Victoria Maturo, Artist


Victoria Maturo, Artista
Acerca de ser Artista en Los Ángeles

Conocí a Victoria Maturo durante el programa del museo, Horarios de Oficina (Office Hours), en el que me reuní con cincuenta artistas del centro de Los Ángeles para aprender más acerca de su trabajo y sus intereses y preocupaciones como parte de la comunidad. En esta tercera iteración del programa, dedicamos diez espacios a personas sin hogar, en condición de calle, o que por otras razones tienen una baja visibilidad en el mundo del arte. Tomamos esta decisión para así poder crear una muestra más amplia y representativa de nuestra comunidad dentro de nuestro espacio. Aprendí mucho de Victoria en nuestra conversación y decidí compartir su historia con ustedes, contada por ella, para ayudar a otrxs a entender la vulnerabilidad en la que viven lxs artistas y muchas otras personas de nuestra comunidad en este momento.Mientras miras el trabajo a tu alrededor, y al salir de nuestras puertas nuevamente a la calle, espero que te tomes un momento y reflexiones sobre sus palabras.

--Allison Agsten, Directora, Museo Main

 

----------------------------------------------

 

Actualmente, trabajo como preparadorx asociadx de estudio en Piece by Piece, una organización sin fines de lucro con base en Skid Row en Los Ángeles, que tiene como misión proveer talleres gratuitos de mosaico a personas de bajos recursos y personas sin hogar, para que desarrollen sus destrezas artísticas, puedan ganar más dinero, y mejoren así su calidad de vida en general. Comencé las clases en Piece by Piece en el verano del 2014, y recientemente fui seleccionadx como unx de lxs tres artistas de la organización para instalar uno de mis mosaicos “Árbol de dinero” (Money Tree) en la exhibición de Horarios de Oficina (Office Hours), 2018. Estoy super emocionadx de haber sido seleccionadx para una experiencia tan genial.

He hecho muchos tipos de arte desde que era pequeñx, y tengo una Maestría en Bellas Artes (MFA) en Producción de cine y televisión de la Escuela de Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California. Entre los muchos trabajos que he tenido, he trabajado como coordinadorx de producción a tiempo completo, tanto en televisión como en nuevos medios para una cadena de televisión. Me despidieron de mi trabajo en el canal en 2008, y podría decir que nada me preparó para la caída en espiral que sufrió mi vida a partir de ese episodio.

Unas semanas después de eso, firmé representación con una agencia de modelaje y entretenimiento, que a finales del 2017, cerró. Aunque nunca hice mucho dinero con la agencia, esto fue otro episodio más, perder la representación después de casi una década, y me quedé realmente sin saber qué hacer respecto a mi siguiente paso profesional.

Escuché sobre Piece by Piece por primera vez a través de el ahora cerrado WorkSource Center. Mientras miraba un panfleto de Piece by Piece, pensé que la organización parecía diseñada únicamente para artistas principiantes. Cuando pude obtener acceso a una tarjeta de metro, decidí visitarlos e intentar sus clases. Después de un par de ellas me di cuenta que estaba super enganchadx con el mosaico!

Aunque disfruto enormemente lo que hago, existe un gran número de asuntos complejos, que actualmente plagan la vida de lxs artistas de bajo recursos en Los Ángeles. Una de las mayores decepciones sigue siendo la dificultad de poder ganar suficiente dinero de nuestra carrera artística, más allá de la calidad del arte que unx haga, para poder cubrir nuestras necesidades básicas como casa, comida y ropa.

La educación, el tiempo y el talento invertido en piezas hermosas, suelen resultar en precios sorprendentemente bajos para el arte que hacemos. A veces, la forma de ingreso y el valor financiero del arte suele ser tan bajo que los artistas terminan vendiendo su obra por cantidades que no alcanzan ni a cubrir los costos de los materiales. Pareciera que lxs artistas como individuxs son removidxs de la valoración de su propio trabajo, a un punto tal que su valor equivale, en el mejor de los casos, al valor del costo de los materiales. Un estatus social tan bajo objetualiza a lxs artistas y su trabajo, y lxs hace presa fácil de lxs incescrupulosxs. 

Trabajar en condiciones tan opresivas puede resultar en que lxs artistas de bajos recursos tengan serios problemas de seguridad y se encuentren a sí mismxs como blancos políticos sin estudios privados en los que trabajar o escapar. La falta de una competencia de mercado razonable, por lo general alrededor del arte que hacemos lxs mujeres, minorías y otros grupos de artistas con poca representación y visibilidad, hace que estas cargas sean aún más grandes para estos grupos vulnerables. Sin apoyo, servicios y recursos, lxs artistas de bajos recursos encuentran verdaderamente difícil el poder organizarse políticamente o establecer redes a través de las cuales mejorar sus condiciones y oportunidades. Tales abusos de la libertad cultural y de expresión de lxs artistas, puede amenazar el núcleo de nuestra democracia.

Eventos como la exhibición de Horarios de Oficina (Office Hours), buscan crear conciencia acerca de estos problemas y la manera de ayudar e impulsar a artistas de bajos recursos, no reconocidos, invisibilizadxs y trabajando en condiciones de anonimato , y lxs ayuda a brillar y encontrar un lugar de reconocimiento cultural público.

Espero que todxs lxs que vean esta exhibición se beneficien de descubrir este arte nuevo y estas nuevas voces artísticas, y se sientan inspiradxs a forjar un mejor futuro para lxs artistas  y el arte hecho por personas de bajos recursos, en un país que tristemente se encuentra muy cerca de perder a estxs artistas y el arte en general.

 

--Victoria Maturo, Artista